Una forma de colorear...
De entre todas las cosas que he estado haciendo estos días (y meses), una vez terminado el trabajo, pongo aquí un pequeño procesito que me he currado a la hora de pasar una foto a ilustración.
Como dice mi colega Ioannes Ensis, hay dos formas de hacer las cosas: bien, y como yo las hago.
Como dice mi colega Ioannes Ensis, hay dos formas de hacer las cosas: bien, y como yo las hago.
Lo primero fue hacer "la" foto. Como no dispongo de estudio fotográfico, recurrí al truco de fusionar dos fotos en una. Necesitaba iluminación por ambos lados del modelo, así que hice dos fotos desde lados opuestos, girado, pero en la misma pose.
Aplicación de los brillos traseros a la pose principal. Requiere aplicación de efectos de capa "aclarar" u otros.
Calcar, con acetato, papel vegetal o con mesa de luz, la foto, marcando los perfiles, y los cambios de luz (que posteriormente se borrarán).
Dependiendo del canon/proporción que utilicemos en nuestro cómic, habrá que modificar el tamaño de la cabeza con respecto al cuerpo.
Aplicar los colores base, preferiblemente oscuros. Esto lo aprendí en mi etapa en una empresa de miniaturas de plomo: partían del color oscuro, e iban aclarando las partes iluminadas con suaves capas de color (transparencias). Notar la diferencia de color según la parte de la cara.

Habiendo utilizado las líneas que marcaban las zonas de luz de las de sombra, eliminamos dichas líneas.
Luego, con un pincel "duro", pero a un nivel de transparencia alto (20%, más o menos), ir aplicando los tonos intermedios, y usar el cuenta gotas constantemente, para ir captando el color intermedio deseado. Así se van haciendo degradados "manuales", más "naturales" que los generados con pinceles "suaves". Por último, algún toque de "dedo" para suavisar algunas zonas, pero no abusar, porque si no, se notará con qué programa está hecho.
Luego, con un pincel "duro", pero a un nivel de transparencia alto (20%, más o menos), ir aplicando los tonos intermedios, y usar el cuenta gotas constantemente, para ir captando el color intermedio deseado. Así se van haciendo degradados "manuales", más "naturales" que los generados con pinceles "suaves". Por último, algún toque de "dedo" para suavisar algunas zonas, pero no abusar, porque si no, se notará con qué programa está hecho.
Por último, adaptar el elemento recién coloreado al entorno en el cual va a estar integrado. En este caso había que saturar, enrojecer y dar más color a las zonas de brillo blancas.
Espero que os sirva. Probad vosotros ;-)
"Modelo": mi colega Chema.
Guillermo